Un poco de historia

El MCC nació en Mallorca, España, a mediados del siglo pasado durante los convulsionados  años cuarenta, específicamente en agosto de 1944. Como respuesta a una de las encrucijadas sociales y religiosas más difíciles y sangrientas que ha conocido España y el mundo entero.

Por esa época y como respuesta a la dura crisis de la fe, la Acción Católica de España, en especial, su Concilio Superior de Jóvenes hubo planificado una masiva peregrinación a la capilla de Santiago Apóstol con nada menos que cien mil jóvenes. Como estrategia para lograr este cometido exitosamente en forma y fondo apostólicos, se planificaron unos cursos básicos de una semana dirigidos a los jóvenes que liderarían los grupos de peregrinos.

Apareció entonces un joven llamado Eduardo Bonín, quien fue invitado a participar en uno de esos cursos, para lo cual preparó un interesante documento llamado “Estudio del Ambiente”. Pronto, Bonin se convierte en el presidente de la Acción Católica de Mallorca y con el apoyo de la jerarquía eclesial y de otros jóvenes dirigentes, logra estructurar los fundamentos del Movimiento de Cursillos. Después de varios Cursillos para Jefes de Peregrinos se concretaron aspectos claves para el MCC. 

De esta manera, lo que comenzó siendo una inquietud de la Juventud de Acción Católica  de España por ofrecer alternativas de esperanza a los laicos, especialmente a los jóvenes, terminó años después constituyéndose en el primer gran movimiento de la Iglesia que da los seglares la oportunidad de encontrar su vocación de servicio en la obra de la evangelización.

Fue así como, con el carisma especial del Espíritu Santo, entre el 20 y el 23 de agosto de 1944 se llevó a cabo el primer Cursillo, bajo los lineamientos básicos del método que se utiliza hoy. Su rector fue Eduardo Bonín y se efectuó en Mallorca.  Entre 1944 y 1948 (año este último en que se efectuó finalmente la peregrinación) se efectuaron seis cursillos, en los que se establecieron la mayor parte de los aspectos del método propio.

El primer Cursillo efectuado en los Estados Unidos, se llevó a cabo en 1957 en Waco, Texas, después de que los aviadores españoles Bernardo Badell y Agustín Palomino, cursillistas inquietos, efectuaron un estudio del ambiente en esa ciudad y con el apoyo del padre Gabriel Fernández lo hicieron posible. Pronto los Cursillos se extendieron por todo Texas de la mano de estos queridos personajes. Ya para 1962 había Cursillos en español e inglés en varios estados como New Mexico, California, New York, Missouri, Illinois, entre otros.

Actualmente, el MCC está presente en diócesis de todos los continentes y su literatura se ha traducido del español a muchos idiomas como inglés, francés, japonés, italiano, entre otros. Así mismo, la eficacia de su método ha llevado a otras denominaciones del cristianismo a adoptar los aspectos fundamentales de su método.